Arriba está el trigrama Ken (Montaña), abajo está el trigrama Kan (Agua). La imagen metafórica de este hexagrama es un niño que acaba de nacer. Como dicen en China: ‘Cuando un niño nace, está en un estado de inmadurez. Es el período inicial de desarrollo. Aunque hay mucha energía, hierve y burbujea, el organismo todavía es pequeño y débil, y cuando se enfrenta a dificultades, su atención se dispersa fácilmente, lo que es peligroso’.
Cada uno de nosotros, al encontrarnos en una situación nueva y desconocida, es como ese niño, cuya mente es pura e ignorante. Este es un estado natural, que no debe ser combatido ni pretender que se sabe todo, de lo contrario, cualquier movimiento o acción injustificado llevará a consecuencias impredecibles, que probablemente no sean favorables. La imagen de un niño puro y de mente abierta, listo para el conocimiento, te ayudará a entender mejor el significado de este presagio.
Por otro lado, vivimos aprendiendo sobre el mundo que nos rodea, y más allá de los límites de lo conocido yace nuestra ignorancia. Por lo tanto, al conocer nuestra ignorancia, fortalecemos el conocimiento. Si no hay límites entre lo conocido y lo desconocido, somos como una persona ciega para quien cualquier camino lleva a la oscuridad. Solo el conocimiento de nuestra ignorancia puede conducir a la sabiduría.
Es un momento para abandonar la desconfianza hacia lo desconocido y permitir que una persona más experimentada te guíe. Ken (Montaña) simboliza el conocimiento, y Kan (Agua) – el viaje. Juntos significan tu camino hacia grandes logros, siempre y cuando sepas ser un buen estudiante. Muestra humildad, y descubrirás que atraerás la atención de un gran maestro que estará receptivo a tus necesidades.
Tal vez tengas que convertirte en mentor de alguien más joven y menos experimentado que tú, y en este caso, necesitas cultivar la paciencia, el cuidado y la consistencia en ti mismo, y la sinceridad y disposición para aprender en tu estudiante.nnn
